Zamburiña

Moluscos y cía

Gambas al ajillo

Esta receta se podría calificar como platos en 15 minutos. Las gambas al ajillo son el ejemplo perfecto de un plato de lujo elaborado en un tiempo ridículo. Sólo necesitarás un pan con mucha miga para mojar toda esa deliciosa salsa de mantequilla, vino blanco y ajo.

Cualquier persona pagaría dinero por un plato así en un restaurante, y tu lo puedes hacer sencillamente en casa. Te decimos cómo.

Gambas al ajillo

Lista de ingredientes para 4-6 personas:

  • 1 kilo de gambas de tamaño mediano (serían entre 26 y 30 gambas), peladas y sin la vena central
  • 100 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • Sal gruesa y pimienta negra molida
  • 4 dientes de ajo, muy finamente picados
  • 1 limón, la ralladura y 3 cucharadas de su jugo
  • 60 ml de vino blanco
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón partido para rociar

Indicaciones necesarias:

En primer lugar, encenderemos el horno a una temperatura de 200 ºC con calor por arriba y por abajo, y pondremos una rejilla en el tercio superior del horno.

Si las gambas están congeladas, las sacaremos media hora antes y las pondremos en agua fría. Una vez descongeladas, las secaremos con papel de cocina y las reservaremos en un bol.

Partimos a la mitad la mantequilla y añadimos una parte a las gambas. Revolvemos todo para que se integren bien. También vamos a sazonar las gambas con sal y pimienta negra.

La otra parte de la mantequilla la vamos a poner en una sartén a fuego lento, para que se vaya derritiendo. Una vez que esté chisporroteando, incorporamos el ajo picado y dejamos que se saltee durante 1 minuto, hasta que empiece a oler bien.

Agregamos la ralladura de limón y volvemos a mezclarlo de nuevo. Vertemos el vino blanco y el jugo de limón. Lo mantenemos caliente a fuego bajo para que se haga lentamente.

Esparcimos las gambas sobre una bandeja antiadherente o forrada con papel de horno, y lo introducimos en el horno durante 4 minutos, hasta que las gambas se vuelvan opacas y tengan un bonito color rosado. Removemos todo de vez en cuando para que se hagan por los lados de igual manera.

Una vez hechas, sacamos las gambas y las mezclamos con la salsa de mantequilla y el perejil. Servimos el plato inmediatamente sobre pasta, arroz, verduras o a solas. Ponemos el limón al lado por si alguien quiere añadirse unas gotas.

Algunas notas

Las gambas se pueden hacer al horno, o añadirlas a la sartén con la salsa directamente, para que se saltee todo junto durante unos minutos.

Este plato de gambas al ajillo, nada tiene que envidiarle a la receta que hay en esta página.