Zamburiña

Moluscos y cía

Un plato de gambas rápido y fácil

No hay marisco más fácil y rápido de hacer que las gambas. Incluso si las añades directamente congeladas, puedes tener un plato de gambas salteadas sobre la mesa en menos de 15 minutos. Puedes añadirlas a un plato de pasta, arroz o una ensalada verde para enriquecerlos, o simplemente comerlas solas. En la paella no pueden faltar, las puedes añadir a estas recetas para hacer una paella.

Si no tienes acceso a gambas frescas, puedes comprarlas congeladas, pero elige las que tenga un tamaño grande. Si ya están peladas y desvenadas te ahorrarás mucho trabajo. Puedes elegir gambas peladas enteras o con un poco de cáscara.

Un plato de gambas rápido y fácil

Pero si tienes opción de comprarlas frescas, mucho mejor. Las gambas frescas tienen la cáscara, por lo que tendrás que pelarlas antes, o hacerlas directamente y quitársela después.

Este plato lo puede cocinar hasta un completo inútil en la cocina, pues es increíblemente fácil saber exactamente cuando están terminadas. Al principio tienen un color grisáceo y translúcido, pero poco a poco se vuelven totalmente opacas y de un color rosa nacarado y una brillante cola roja.

Pasan de tener un aspecto nada apetecible, a ser muy atrayente en sólo un minuto. Y además tienen muy pocas calorías, lo que las convierte en una cena perfecta. No hace falta que tengan muchos ingredientes para ser un plato completo. Quizás unos ajos picados y un buen aceite de oliva.

Ingredientes que necesitas para hacer 4-6 raciones:

  • 250-500 gr de colas de gambas de tamaño mediano (cuenta con unos 17-21), peladas y desvenadas
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra recién molida

Preparación:

Si las gambas están congeladas, habrá que descongelarlas. Para ello, puedes ponerlas en un colador bajo el grifo de agua fría (nunca caliente) durante unos 5 minutos, hasta que veas que están tiernas y se doblan fácilmente. Una vez descongeladas, sécalas con papel de cocina. Si son frescas, omite este paso.

Calienta una sartén a fuego medio alto y vierte el aceite para que se caliente. Agrega las gambas cuando el aceite esté muy caliente. Una vez que entren en contacto, las gambas empezarán a chisporrotear, si no lo hacen, es que el aceite no estaba lo suficientemente caliente.

Espolvorea sal y pimienta sobre las gambas. Hay que ser generoso. También puedes añadir otros aliños, especias, hierbas aromáticas, etc.

Transcurrido un tiempo, las gambas cambiarán su color grisáceo y translúcido por uno rosa pálido y opaco. Deja que se cocinen, revolviendo frecuentemente, hasta que la carne esté totalmente rosa y no veas más gris. Dependiendo del tamaño de las gambas, este proceso puede durar aproximadamente 5 minutos.

Transfiere las gambas a un plato para servirlas de inmediato.